Adicto a la literatura, sin darme cuenta siempre busqué una excusa para escribir. En la adolescencia eran cartas, en la juventud diarios de viajes en bicicleta y de adulto cuando empecé a correr fue mi entrenador que recibía mails kilométricos. Hasta que empecé a publicar en un blog haya por el 2012, me convocó una web de running en el 2013, en un diario de mi ciudad en 2014 y en el diario La Nación en 2015. Allí ya llevo publicadas más de 200 notas y también he firmado textos en las revistas Brando, La Nación y Weekend, los diarios El Cronista Comercial y Página 12, junto con columnas en televisión y radios am y fm. Más allá del formato y el lugar, el objetivo siempre es uno solo: contar buenas historias… muchas de esas te esperan acá abajo.